Psicología

El pensamiento influye en la conducta y viceversa. Desde una vertiente cognitiva-conductual, intervenimos para ayudarle a paliar aquellas dificultades o problemas de origen psicológico, que la entorpecen para una normal ejecución de la vida cotidiana. Para poder corregir estas dificultades utilizamos diferentes herramientas, como son las técnicas cognitivas y las técnicas de modificación de la conducta.

Convencidos de la importancia de la mente para nuestra salud, en el CARF consideramos interesante incluir un Servicio de Psicología, para poder cubrir el máximo de necesidades de nuestros pacientes. A menudo nos encontramos con que una parte de nuestros pacientes acuden al centro con unas dolencias físicas que enmascaran también unas problemáticas que son de origen psicológico, es decir, que en el fondo responden a situaciones vitales estresantes que no están viviendo de forma adecuada. Las cosas que nos preocupan, que nos quitan el sueño, nos afectan tanto a nivel psicológico como físico. Pretendemos enseñar a "pensar bien" para "vivir bien". Es decir, desde una vertiente cognitiva-conductual, ayudamos a utilizar positivamente los pensamientos para que estos sean una ayuda y no un problema. A cada uno de nosotros, la mente debe ser una gran aliada. Pensamos, sentimos y actuamos según percibimos y entendemos nuestra vida y su entorno. Si no entendemos de forma adecuada las situaciones en las que estamos expuestos, si distorsionamos a la hora de hacer una interpretación de un hecho que nos genera malestar, entonces estaremos viviendo de forma equivocada y sufriremos, será nuestra mente, y no las situaciones, en nuestro peor enemigo. En definitiva, se trata de aprender a pensar de forma adecuada para que nuestros sentimientos, emociones y conductas sean adecuadas. Esto evitará muchos síntomas, no sólo a nivel psicológico (estado depresivo, ansiedad, insomnio, trastornos alimentarios, etc.), Si no también físicas (tensión muscular, contracturas, hipertensión, dificultades respiratorias, ATM ...).

Para hacer uso de la psicología, no es necesario encontrarnos mal, tener problemas o estar sufriendo; nos ayuda a conocernos mejor, a saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles. A través de la utilización de algunas de las técnicas y estrategias psicológicas, podemos optimizar nuestra existencia en general, mejorar nuestro estilo de vida emocional o nos puede ayudar a tomar decisiones de forma más adecuada y tranquila, entre otras.

No debemos vivir la asistencia a una consulta psicológica como una debilidad. Al contrario, hacer lo posible para mejorar nuestra calidad de vida es un síntoma de fortaleza. Utilizar las herramientas que la ciencia nos aporta, tanto físicas como psicológicas, es una buena forma para conseguirlo.

Orientación cognitiva-conductual

Parte del supuesto de que la actividad cognitiva determina las emociones y el comportamiento o conducta. El abordaje de estos aspectos cognitivos los realizamos centrándonos en los pensamientos o en las creencias preconcebidas. Asimismo podemos poner el énfasis en la solución de problemas y distorsiones cognitivas o en los contenidos del pensamiento (auto-instrucciones, pensamientos automáticos). Modificando nuestra forma de pensar, mejoraremos también nuestras emociones y nuestras conductas.

Técnicas cognitivas

La terapia está diseñada para ayudar al paciente a identificar, probar la realidad y corregir concepciones o creencias disfuncionales. Se les enseña a que reconozcan la relación entre lo que piensan, lo que sienten y cómo se comportan, aceptando como influencian una a la otra. Por lo tanto, el paciente tiene un papel muy activo en todo el proceso psicoterapéutico. Entre ellas está la Terapia Racional Emotiva Conductual de Ellis (TREC) y la Terapia Cognitiva de Beck. Se puede utilizar en casos de Trastornos de ansiedad, estados depresivos, control de la ira, disfunciones sexuales, fobias sociales, etc.

Técnicas de modificación de conducta

Pretenden modificar una conducta negativa o no apropiada para nosotros. Las más habituales son técnicas de control de la activación (relajación y respiración), técnicas de desensibilización sistemática, técnicas de exposición y técnicas de inoculación de estrés. Se puede utilizar en casos de Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), fobias, estrés, eliminación de conducta perjudicial (ej. fumar), trastornos alimentarios, etc.